Mostrando entradas con la etiqueta Relato de Navidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Relato de Navidad. Mostrar todas las entradas

lunes, 4 de enero de 2010

Carta a los Reyes


Queridos Reyes Magos:
Creo que he sido un niño bueno este año, y que cuando he hecho algo malo luego he recibido perdón y he sido perdonando.
Este año no voy a pedir juguetes como los años anteriores, no quiero nada material en realidad, pues si miro la habitación de juegos que tenemos en casa esta llena de cosas. Este año en clase nos han hablado de los niños que no tienen juguetes en otras partes del mundo, y hemos llevado algunos de los nuestros para que a través de vuestros pajes y vosotros llegue a ellos.
Este año en vez de la play 3, el reloj de Big 10 y el Meccano del Buggy os voy a pedir otra cosa. Esos regalos mandárselos a los niños que no tienen nada, de mi parte.
Este año lo que me gustaría que me regalaseis de verdad es la felicidad de mis papas. Ellos delante de los demás disimulan que todo va bien, pero no es así. Todo empezó a principios de este año que se va, se gritaban y se enfadaban entre ellos mucho, luego poco a poco esos gritos se fueron acallando con grandes silencios y luego la nada. Vivimos juntos todos pero yo e empezado a notar una cosa fría entre ellos. A mama la he oído llorar cuando ella pensaba que nadie la escuchaba. Papa se encierra en su despacho las horas muertas a trabajar y alguna vez cuando he entrado a que me ayude a los deberes se ha limpiado alguna lagrima rápida… pero yo no soy tonto y se que también llora allí, pero mas disimuladamente que mama.
Quiero que termine eso, que se miren con ternura y cariño como cuando nos miran a nosotros, que se abracen y que se besen de verdad.
Tengo miedo, pues mi mejor amigo, Ruben, me contó que sus papas empezaron así y que al final se han separado. Su papa se marcho muy enfadado con un portazo muy grande y ya no volvió. Ahora lo ve un fin de semana al mes y dice que le hace muchos regalos y que no esta tan mal… pero yo no quiero que mi papa se vaya y verlo solo un fin de semana, lo prefiero en casa, con mama, y que se guarde los regalos. Por eso este año os pido a vosotros, reyes magos, que me mandéis como regalo la felicidad a mis papas… que no se separen, que vivan juntos, y que todos seamos muy felices.
Espero que podáis concederme ese regalo, os mando un beso muy fuerte, sobre todo a Baltasar que dice mi mama que es mi Rey mago y por eso me puso su nombre.
Baltasar
El padre cerró la carta con lagrimas en los ojos, fue hasta el salón donde su mujer veía una película. La contemplo en silencio, recordó la primera vez que la vio, era la mujer mas guapa del mundo.. y lo seguía siendo en realidad para sus ojos. Ella tenía novio formal y no tenía ninguna posibilidad. Dejo pasar algunos años y precisamente en una fiesta de fin de año su novio cogió una “papa” del 15 y ella se enfado. Él entonces no supo de donde saco el valor y se acerco, le propuso acompañarla a casa y empezaron a charlar por el camino, en la puerta ella le pidió el número de teléfono y lo llamo para reyes. Se tomaron una copa y ella le contó que el imbecil de su novio se había enterado de su compañía en nochevieja y habían discutido fuertemente… en definitiva lo habían dejado. La noche se alargo bastante y al final él no desaprovecho el tiempo y le pidió de salir, ella dijo que si…. hasta ahora.
- Oye, mira lo que ha escrito el niño a los reyes magos.- le comento acercándose.
Ella leyó la carta en silencio, y lloro en cada palabra. Después de eso guardaron silencio durante mucho rato.
- Empecemos por ser amigos… y luego Dios dirá.- se pronuncio al fin ella.

martes, 29 de diciembre de 2009

Las Campanadas

Llego el momento culmen de la noche, toda la familia estaba ante la tele esperando las campanadas que anunciarían un nuevo año. Bajo la bola, sonaron los cuartos y…..
TOM!!!!.... Que mis hijos estén bien el próximo año..

TOM!!!... Que mi familia este bien el próximo año.

TOM!!!... Que a pesar de la crisis no me falte el trabajo.

TOM!!!... Quiero perder esos kilitos de más.

TOM!!!... Paciencia y comprensión para las situaciones difíciles.

TOM!!!... Que mi marido…..

TOM!!!... ……………….

TOM!!!... ……………….

TOM!!!... ………………

TOM!!!... ……………….

TOM!!!... ……………….

TOM!!!... Que mi marido………….

Empezó a tomar las uvas y a cada una formulo un deseo rápidamente…

TOM!!.... Salud para mis hijos

TOM!!…. Salud para mi familia

TOM!!…. Trabajo

TOM!!…. Dinero, que no falte.

TOM!!... Amistad

TOM!!... Que mi mujer….

TOM!!... Que mi mujer…

TOM!!... Que ella….

La miro de reojo y comía las uvas mecánicamente.

TOM!!....... ……………….

TOM!!... ………………

TOM!!.... ………si………

TOM!!.... ….Me vuelva a querer………..

Acabaron las campanadas y empezaron a destapar las botellas de champán con alegría. Su hermana le dio un beso a su esposo con alegría, ellos se miraron y él en un arrebato de incomprensión le dio un beso en los labios… ¡que dulce fue!.... Los niños probaron unas gotitas de aquel licor espumoso que tanto le gustaba a los mayores y cuando aquella loca euforía paso, apartaron la mesa a un lateral del salón, se puso música y empezaron a bailar. Los abuelos se echaron un par de pasodobles y a las dos y media se retiraron a descansar. Para las tres y media los tres primos se marcharon también a dormir y ya solo quedaron las dos parejas y su hermano Juan en el salón.
Pablo vio como su hermana se acomodaba en el regazo de su marido, miro a su esposa y deseo que ella hiciera lo mismo, aunque esta se sentó a su lado y de forma simbólica le dio la mano, para hacer ver a los demás que todo iba bien.
- Bueno Juan, ¿Y tu que? .- pregunto Mónica con desparpajo.
- Yo estoy muy a gusto así, soltero y sin compromiso.
- ¿Y vosotros?
Pablo parecio volver de un sueño, estaba distraído con toda aquella conversación.
- ¿Nosotros?
- Si, ¿Qué os contáis?
- Pues nada, ya ves…..
La mujer le cortó y empezaron a charlar animadamente las dos mujeres. Él al final se levanto y se marcho con su cuñado y su hermano a hablar de otras cosas….

Amanecía y su esposa dormía tranquila a su lado. Pablo se vistió con temor de despertarla, salio fuera y el frió del nuevo año le azoto la cara despejándolo del todo… ¿Qué cosas le traería?.... Notó un pequeño pinchazo en su interior, quizás algo de amor??..

martes, 22 de diciembre de 2009

Navidad

Descendieron del coche super felices, era Nochebuena, la noche en la cual se juntaban con la familia. Los niños no esperaron a sus padres, estaban deseosos de ver a los abuelos que los esperaban con los brazos abiertos en la entrada de la casa. Lucia y Pablo respiraron hondo y se cogieron de la mano. Avanzaron tranquilamente hasta la puerta y cuando la traspasaron ya había llegado la mayoría de la familia. Hermanos, cuñados, sobrinos, abuelos, todos con cara de felicidad.. bueno, quizás unos mas que otros.
Los hombres se quedaron en la salita con el abuelo hablando de muchas cosas, todas las mujeres se marcharon con la abuela a la cocina a terminar de preparar la mesa, la comida y refinar los detalles. He dicho antes que todos los hombres se quedaron en el salón... todos no... Antonio, le gustaba mas estar en la cocina, preparando deliciosos aperitivos y su tradicional tarta navideña. Le encantaba estar entre sus hermanas y sus cuñadas al lado de su madre y oír los cotilleos que volaban por la amplia cocina.
Los chiquillos se iban a la gran habitación de juegos, donde la abuela tenia una gran colección de juguetes antiguos y donde residía el gran baúl, un baúl en el cual siempre encontraban cosas con las que pasárselo bien.
Todo estaba perfecto en el comedor, la abuela cogió su campana especial de Navidad y la hizo sonar en todas las estancias. Primero en la de los mas pequeños, después en el salón.
La cena estaba como siempre llena de dulce ambrosía y todos comieron copiosamente. A las once y media esta había terminado, con lo cual todos se abrigaron lo mejor posible y se marcharon para la iglesia, el Mesías nacía esa noche y había que celebrarlo como Dios manda, en la misa del gallo.
Cuando llegaron a casa la abuela encendió las velas ante el nacimiento que residía en el salón. Saco la guitarra y todos se sentaron en corro ante el Belén. Cantaron villancicos, bailaron sevillanas, tomaron turrón, mantecados, sidra y champán, los mas pequeñas se les permitia un licor de mora sin alcohol, y la noche dio paso a la madrugada. Poco a poco el sueño y el cansancio fue haciendo mella en todos y los últimos que se acostaron, como siempre, fueron el abuelo y la abuela, pues a pesar de todos eran los que mas aguantaban la juerga.
Al siguiente día, día de Navidad, poco a poco la casa fue despertando y para la hora de la comida estaban todos de nuevo sentados en la gran mesa de comedor. La comida fue mas ligera, pues cualquiera se daba otro atracón. El día transcurrió mas tranquilo, no faltaron de nuevo los villancicos, ni la guitarra, ni la pandereta. Al caer la tarde todos se despidieron y cada uno volvió a su casa, a su rutina. Los niños eran los que peor llevaban aquello, pues los juegos en la casa de la abuela siempre eran especiales.
Lucia y Pablo salieron del coche con sus dos hijos, subieron al piso y al pasar el umbral la cara de felicidad se desdibujo. Habían sobrevivido un año mas, un año mas llevando la mascara de que todo iba bien, de que no pasaba nada, aunque en su interior sabían que su amor estaba roto para siempre.