miércoles, 6 de octubre de 2010

La casa de las Diez Ventanas

XX

Abrió la puerta y vio el gran ataúd doble. No podía resistirse a verlos por última vez. Estaban uno al lado del otro cogidos de la mano y parecían sonreír. Crist los miraba en silencio y unas lagrimas de nuevo asomaron a sus mejillas, sabía que era la ultima vez que contemplaría esos rostros.
- Crist, no llores.
Crist se asusto un poco.. esa voz… era su voz..
- No te asustes, somos nosotros.
- Tus abuelos.
Crist los sintió, estaban allí en la estancia, gráciles, etéreos. Un escalofrió le recorrió la espalda.
- ¿Abuelos?.- preguntó casi sin voz.- ¿Cómo es que estáis aquí?
- Por que vivimos en ti.- Oyo decir a la anciana.- Lo que contemplas es un cuerpo inerte, lo que sientes en tu corazón es el contacto de nuestras almas al compás de tus sentimientos. Estaremos siempre contigo, siempre que tu nos recuerdes. Viviremos en ti, veremos por ti.
- ¿Por qué este final?
- Es la única forma de poder acceder a sitios que tu aun no entiendes.- Era su abuelo el que hablaba ahora.- De abrir puertas perdidas en el espacio.- Hizo una pequeña pausa.- De ayudaros a acceder.
- A acceder… ¿Dónde?
- Lo sabrás cuando llegue el momento.- Oyó decir a su abuela.
Hubo un largo silencio en el cual Crist intentaba ordenar sus ideas. Puertas, espacios, dimensiones desconocidas.. ¿Qué significaba todo aquello?
- Cuando todo acabe.- Oyó de nuevo a su abuela.- Tenéis que ir al hospital, sacarlos de allí.. él pudo escapar durante el intervalo del descubrimiento y nuestra muerte y los ha atacado, a los dos.
- Ella es la que esta peor, necesita tu sangre para sobrevivir.. debes de ir ahora mismo, antes de que depositen nuestros cuerpos en la tierra.
- Tienes que escapar un momento Crist, sin demora.
- Y cuando todo acaben
- SACARLOS .- Las dos voces se unieron en esta afirmación.
- Cuando salgan debéis de vivir en casa, en nuestra casa los seis.- continuo su abuelo- La unión es fundamental.
- Recuerda el circulo de la fuerza.
- Es importante… y sobre todo no os quedéis nunca solos.
- Estar siempre dos, como mínimo.
- Solos…
- No…
- Crist… recuerda.. viviremos siempre contigo.
- Debes de ser fuerte.
Hubo un largo silencio de nuevo. Crist notó una tensión en el ambiente, algo extraño. Esta vez fue la voz de su abuelo quien lo rompió.
- Crist, nos tenemos que ir ya, recuerda todo lo que te hemos dicho.
Una tenue luz salio de los cuerpos y Crist sintió una especie de alivio infinito. Las lagrimas se le secaron por completo y algo se renovó dentro de ella... pensó en Alejandra.. “ella es la que esta peor, necesita tu sangre ya”… sin pensárselo mas salio de la estancia decidida.

Aurora, Leonardo e Ismael estaban sentados fuera sumidos en un incomodo silencio. Ella había querido entrar sola a verlos por última vez antes del entierro. Los padres de Crist se habían ido a tomar un pequeño tentempié y ellos se habían quedado allí.
- ¿Cómo estará? .- pregunto Ismael mientras no dejaba de dar vueltas.
- Mal.- Contesto Aurora rotunda.- Pero es algo que tiene que pasar ella sola.
- Cuando estas hay, delante de la persona que quieres te partes en dos, hay un momento de reflexión muy intimo y le cuentas esas cosas que en vida no te atreviste a decirle del todo, que se lo dijiste a medias… Luego te arrepientes y comprendes que nada es eterno y que la vida es tan fugaz como un suspiro.- Hizo una pequeña pausa.- Al final te queda el consuelo de que quizás en algún lugar inconcreto ella te esta oyendo.
Los dos miraban a Leonardo que estaba pálido y una lágrima se le resbalaba por la mejilla. Ismael fue hasta su lado y le rodeo con el brazo los hombros y Aurora noto dentro en algún lugar inconcreto su dolor.


Crist salio como una exhalación y se dirigió con firmeza a Leonardo.
- Nos vamos al hospital, tu hermana ha empeorado.- dijo con resolución.
Los tres la miraron algo atónitos… ¿Cómo había dicho?.
- Leonardo, vamos.- Se dirigió a los otros dos.- Cuando vengan mis padres les decís que necesitaba salir un rato a respirar.. lo comprenderán.
Leonardo la siguió sin comprender muy bien la medida de sus palabras. Se montaron en el coche y se marcharon para el hospital.


Maya se paro ante la verja, estaba destrozada, no sabía si podría dar un paso mas. Miro la casa y todo estaba igual que siempre, los rosales, el gran jazmin, el caminito de piedras, el balancín del porche donde tantas veces se había sentado con su madre para las confidencias mas intimas, ese era el sitio preferido de ella y el de su madre. Se encamino hasta él y se sentó. Los olores de las flores se mezclaban con la fragancia que aun desprendía el balancín, era su olor, era el olor de su madre, ese olor tan suyo, tan personal. Se hizo un ovillo como cuando era pequeña y creyó notar su presencia, cerro los ojos y creyó que le acariciaba el cabello acurrucada en su regazo, su regazo.
- Cariño, ¿Qué te pasa?
Abrió los ojos y se sorprendió, ella estaba allí.
- Pero nenita, parece que hayas visto un fantasma.
- Mama tu… tu… habías…- Estaba segura de que acababa de venir de su entierro y estaba sentada en el balancín, estaba acurrucada con ella en el balancín.. estaba confusa, no comprendía nada.
- Anoche llegaste algo tarde y te acompañaba un chico.- Continuo la anciana.- Te tuve que echar un capote ante tu padre, tu sabes que él es mas serio para las cosas de las horas.- sonrió-. y sobre todo para los chicos.
Maya miro bien a su madre, no estaba tan mayor, estaba rejuvenecida, muy rejuvenecida.
- ¿Por qué me miras tanto?
- Mama, tu… estas muy joven.
- Gracias por el piropo.. y mira que no me hecho potingues para que no me salgan arrugas.
Se incorporo y entonces se dio cuenta. Su ropa, su ropa era… se levanto como una exhalación y fue directa a su dormitorio. Estaba todo como cuando vivía allí, el armario con sus vestidos, camisetillas, pantalones y al verse en el espejo se dio cuenta, tenía 16 años aproximadamente… ¿habría vuelto al pasado?
Su madre entró tras ella y la observo extrañada.
- Maya, hija, ¿Qué te pasa?
No pudo contenerse y se abrazo a ella llorando. La abrazo fuerte, no la quería soltar, pensaba que si lo hacía algo fallaría, se esfumaría aquella extraña magia que la había devuelto a su juventud. Tubo que ser su madre quien la separara poco a poco y se sentara con ella en la cama.
- Y ahora explícate, ¿Quién era ese mozo?
Maya recordó, ya sabía en el día que estaba, un día que nunca olvidaría, era 11 de Agosto de 1971, el día en que su marido le pidió de salir y ella dijo que si.
- Se llama Roberto.
- Supongo que habéis quedado para mañana, ¿verdad?
- Si, bueno…. hemos quedado en el paseo marítimo.
- Pues me gustaría conocerlo, dile que se pase por casa a tomar algo y..
- ¡Mama!....
- Hija, tengo buen ojo, ayer lo vi muy emocionado y te puedo casi asegurar que va a ser tu marido y el padre de tu hija… pues tendrás una preciosa hija y le pondrás el nombre de tu abuela, Cristina.
Maya se quedo parada… ¿Cómo sabía su madre? … Ella pareció adivinarle el pensamiento.
- Una madre lo sabe todo, o casi todo… siéntate, tengo que contarte una cosa.- Maya se sentó a su lado-. Lo que te voy a decir no lo vas a entender muy bien y en su día te lo volveré a recordar. Llegara el momento en que tengas que tomar una decisión que va a ir en contra de tus pensamientos, pero es lo que debes de hacer.- Se quito una preciosa cruz de oro que relucía dentro de una cadena.- Esta cruz era de mi madre y ahora será tuya.- le explico mientras se la ponía a su hija.- No te la quites nunca pues cuando llegue el momento se la tendrás que pasar a tu hija como yo he hecho contigo. Tendrás que escucharla y comprenderla, tendrás que dejarla en vez de llevarla contigo. No le falles.
Maya no podía articular palabra, eran tantas cosas.
- Recuerda Maya que siempre te voy a querer, allí donde este.- Con estas palabras la abrazó de nuevo con fuerza. Maya notó las lagrimas de nuevo en sus ojos y lloró como cuando era pequeña, sintió el calor de su madre. Al separarse vio a su padre detrás y se abalanzo sobré él susurrándole que lo quería. Noto la caricia de su madre en el pelo, noto la suavidad de su beso en la mejilla, notó un súbito arranque de ternura por parte de los dos, como se acurrucaba de nuevo en la cama aferrada a sus padres, como entraba en un placido sueño….

Crist vio a su madre durmiendo en el balancín. Habían sido muchas horas agotadoras. Ella se sentía desfallecer. En el hospital todo había sido como su abuela le había advertido. De una manera inexplicable Alejandra había perdido tanta sangré que había entrado en un turbio sueño. Todos pensaban que su dormitar era por el cansancio y gracias a Crist habían salido de su error. Entre su hermano y ella habían cubierto la extrema gravedad de aquel asunto y se había quedado en vigilancia absoluta. De vuelta al tanatorio hablaron brevemente sobre el asunto, al llegar todo se desvaneció. Había empezado a llegar familia, amigos… los pésames y atenderlos lleno su tiempo. La misa estuvo llena del Réquiem como ellos habían querido y todo salió según lo establecido. Cuando llegaron a la casa ellos se despidieron y se marcharon al hospital. Crist vio con pena como su madre no era capaz de pasar el umbral y como abatida se quedo en el balancín. Aurora la observaba, se acerco a su amiga y le puso una mano en el hombro, ella la miro interrogativa.
- Tendrías que acostarte un rato.
- No tengo sueño, vayamos a dar un paseo, ¿Quieres?
Aurora se sentía agotada pero no dijo nada, busco las gafas de sol y salió con su amiga. Anduvieron un rato en silencio, sin rumbo fijo y fue Crist quien rompió aquel silencio.
- Desde que regresamos del hospital no he podido hablar contigo… Aurora, me hablaron allí dentro, me dijeron lo de la hermana de Leonardo, por eso nos tuvimos que ir corriendo… ella..
- Me ha comentado algo Leonardo brevemente.
- Estoy pensando en todo lo que me dijeron, mi madre va a querer que nos volvamos con ellos y si lo hacemos todo habrá sido en vano… tenemos que quedarnos, ¿sabes?... vivir todos en la casa. Ellos me lo dijeron bien claro…
- Yo creo que tu madre lo entenderá.
- No se.
- No pienses mas en ello… todo saldrá bien.
Aurora le paso el brazo por los hombros y ella se dejo hacer. Estaba tan cansada que no le replico a su amiga. Aunque de una forma extraña sintió que sus palabras la reconfortaba, tanto, que se creyó convencida de ello.

Maya se despertó y miro algo desorientada a su alrededor. Estaba en el balancín, y poco a poco se fue ubicando y reincorporando. No sabía las horas que llevaba allí pero era de noche. Miro el reloj y marcaban las cuatro de la madrugada. Recordó a su madre, la conversación, el abrazo de despedida.. todo había sido un sueño, pero un sueño tan real que podía notar su perfume envolviendo todo su ser.
- Te has despertado por fin.
La voz de su marido le sobresalto, miro para la puerta y lo vio allí de pie, observándola.
- Si… acabo de hacerlo.
- Te dormiste cuando volvimos y no he querido despertarte.
- ¿Tu has descansado?
- No, aún no.
- ¿Y las niñas?
- Están durmiendo. Se marcharon a dar un paseo y al regresar comieron algo y se acostaron.
- Pobres, tienen que estar agotadas.
- Igual que todos… ¿Quieres un chocolate caliente y reconfortante?
- Eso no se pregunta.
Vio a su marido desaparecer por la puerta y pensó en lo mucho que lo quería, había sido lo mejor que le había pasado en la vida. Todavía recordaba la primera vez que lo vio, estaba en su misma clase en el instituto y le pareció que era el chico mas guapo que había visto nunca. Era alto, apuesto y lo que mas le gusto eran sus ojos grandes y expresivos. Ella lo miraba de reojo y se cruzaban de vez en cuando. Coincidieron por primera vez en aquel guateque que organizo un amigo de su amiga en casa y a la cual fue invitada. Estuvieron bailando suelto y cuando llego el momento de lo agarradito ella fue a sentarse, mas antes de llegar a la silla él la cogió de la mano y le pidió de bailar. Después de bailar estuvieron hablando un buen rato y a partir de entonces sus encuentros se hicieron mas frecuentes. Aquella noche después de bailar un buen rato le dijo de darse un paseo. Fueron a la playa, una luna llena lo llenaba todo, se sentaron en la arena y hablaron de varias cosas, hubo un silencio y entonces fue cuando la pregunta salió de su boca “¿Quieres salir conmigo?... Ella pensó que el corazón se le saldría de un momento a otro del pecho, con la voz ahogada por la emoción le y dijo que “Si”. El le dio un tímido beso en los labios.. su primer beso. Ya no hubo mas palabras, ella saboreo el dulzor de aquel momento y al rato la acompañaba de la mano hasta su casa… era feliz.
- Toma el chocolate.
Cogió la taza y tomó un sorbo de aquel delicioso manjar que su marido le ofrecía mientras que él se sentaba a su lado y le pasaba el brazo por detrás de sus hombros.
- ¿Sabes de que me he acordado ahora mismo?
- ¿De que?
- De la primera vez que te vi, de la primera vez que bailamos juntos y de nuestro primer beso.
- Uf!... aún recuerdo cuando llegaste al siguiente día y me dijiste que tu madre me quería conocer… me puse a temblar, pero luego todo resulto ser mas fácil de lo que me había imaginado en mi interior.
Maya no dijo nada, tomó un sorbo y después de un lago silencio lo soltó.
- He soñado con mis padres.- hizo una pequeña pausa y cogió aire.- Era el sueño tan real que pensé que estaba de nuevo en el pasado.
El le acaricio el pelo.
- ¿Y que pasaba en tu sueño? .- le preguntó con suavidad.
- Soñé con el momento en que mi madre me decía que quería conocerte, fue aquí mismo. Luego subí a mi cuarto y hable cosas con ella, mas tarde me abrace a ellos y me despedí.
- Dicen que cuando no te puedes despedir de un ser querido algunas veces el subconsciente mismo te hace vivir algo para que lo puedas hacer… ¿Te sientes un poco mejor?
Ella cabeceo un si y se termino en un par de sorbos el chocolate. Dejó la taza en el suelo y se acurruco en su marido, su fortaleza, al ratito los dos se acunaron en los brazos de Morfeo.


Crist percibió un envolvente y sugerente olor al entrar en la cocina.
- Chocolate con churros.- Comento Aurora que entraba detrás.
- Eso parece.
Sus padres estaban sentados a la mesa desayunando ya tan sabroso desayuno. Ella se echaron sendas tazas de tan preciado majar y se sentaron a dar cuenta de ello. Al terminar Maya llamo a su hija aparte.
- Cariño, queremos irnos después de comer, así que id haciendo las maletas.
Crist cerró un momento los ojos y miró a su madre directamente.
- Aurora y yo no nos vamos a ir.
- Crist, esto no es discutible, no os vamos a dejar solas.- Hizo una pequeña pausa.- Dentro de unos días tendremos que venir de nuevo seguramente a hacer papeleos, entonces vendremos todos de nuevo.
- Mama, antes de irnos tenemos que resolver unos asuntos muy importantes.- Hizo una pequeña pausa.- Tu no lo entiendes, tenemos que hacer…
- La que no entiende eres tu… NOS VAMOS…
- Es que nosotras tenemos algo que hacer y….
- Con esos Draco, ¿verdad? … Ya me comento Adelaida que fue entrar ellos en la casa y paso lo de tus abuelos… no quiero que te juntes con ellos… ellos están…
- No lo están… no lo digas… ya se de sobra todo lo que dicen en el pueblo, y si, hay un asunto pendiente con ellos y por eso no nos vamos a ir hasta que se resuelva.
- Crist…. por favor….- Maya paro en seco su reprimenda. Clara como si estuviera allí oyó de nuevo las palabras de su madre. “Tendrás que escucharla y comprenderla, tendrás que dejarla en vez de llevarla contigo. No le falles”. – Te quedaras, pero antes tengo que darte algo.-
Crist vio como su madre se quito la cruz que siempre llevaba puesta y se la ponía a ella.
- Era de tu bisabuela, luego fue de tu abuela.. ahora debes de llevarla tu, ella te protegerá.
Antes de que Crist pudiera decir nada la madre salio de la estancia. Después de comer se marcharon como habían dicho.

4 comentarios:

Ricardo Baticón dijo...

Bueno, bueno con el capítulo XX... Ana, has tardado en escribir un nuevo capítulo, pero ha merecido la pena la espera, eh?... Pero de dónde sacas tiempo y talento para tanta inventiva!!

Genial, Ana. Un abrazo!

noeli dijo...

ufff amiga, cada vez mas y mejor, me quedo siempre con la intriga y quieeta leyendo de la incertidumbre, emocion etc, es sencillamente fantastica la historia, me encanta :) gracias artista, un beso grandisimo y aqui espero la siguiente entrega jeje

Anónimo dijo...

holla amigos


Me Disfruta su pagina, No se si tu disfrutas de Poker Online, jo ha visitado tu pagina para ayudes pero jo ha arranjado um dinero gratis de poker a http://www.espanol.pokersemdeposito.com/ para Cd Poker de 50$ gratis, ahora lo problema es que jo no sé que jugar No limit o Fixed Limit?.......no sé mucho de estrategia de Poker!
Adios
excusa mi horrible espanol!

Ana dijo...

Tiempo poco a poco.. e imaginación pues de esa ultimamente estoy escasa, pero cuando tengo un rato voy maquinando mentalmente como va a continuar la cosa, y te aseguro que no es del todo facil..
En fin, espero poder seguir pronto.
Besos Ricardo!
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Intentare que no tengas que esperar mucho, eso si, ahora lo que voy a dejar es un mini-relatillo x aquello de que Halloween cae en este fin de semana.
Besos Bella Noeli!