lunes, 9 de agosto de 2010

La casa de las Diez Ventanas

XVIII

El teléfono sonó en la casa y despertó a una somnolienta Aurora que se movió con cuidado para no despertar a su amiga.
- Diga.- Contesto con sueño.
- ¿Aurora?... Crist esta en casa, ¿esta bien?
- Si, esta aquí conmigo, durmiendo.. – contesto confusa, ¿era la madre de Crist?
La mujer que estaba en el otro lado de la línea suspiro antes de determinar.
- Soy Maya, los abuelos… los abuelos han tenido un fatal accidente y me lo acaban de comunicar… vamos a salir ahora mismo para el pueblo y llegaremos lo antes posible.- hubo una larga pausa.- ¿Puedes pasarme a mi hija?.
- Si… claro..- dejo el teléfono un momento y despertó a su amiga.- Tu madre, te llama.
Crist se levantó y se puso el auricular para escuchar lo que ya sabía. Aurora se sentó cerca, la certeza ya de la muerte volaba sobre las dos, ya no había esperanza, esperaría el derrumbamiento y lo cogería antes de caer, pues quizás para eso estaba allí, era todo tan extraño… En estas cavilaciones estaba cuando vio a su amiga acercarse, estaba tranquila, demasiado tranquila para la noticia que le acababan de confirmar.
- Aurora, están en el tanatorio. Mi madre me ha dicho que esperemos en la casa hasta que ella haya llegado, pero yo quiero verlos por última vez a solas y voy a intentar que me dejen entrar a donde estén, ¿vienes?.-Aurora se quedo sin saber que contestar mientras su amiga continuaba.- Aunque antes habra que avisar a la funeraria, ellos tienen un seguro de esos, el otro día después de ir a la notaría a poner todo a mi nombre me explico mi abuelo donde estaba esos papeles.
Todo lo decía muy tranquila, demasiado tranquila. Se fue a un mueble del salón y abrió un cajón de donde saco una carpeta, ojeo su interior y marco un número. Aurora observaba como si estuviera fuera de aquel escenario, como si fuera una espectadora de una representación. Cuando colgó le hizo una señal a su amiga, se dirigieron a la cochera y se marcharon para el tanatorio.
- Mi madre llegara para las diez aproximadamente. Ahora a las nueve puedes llevar el coche a la super-limpieza, hay que quitarle esas manchitas de atrás.
- Si, claro… lo llevaré.
Llegaron al tanatorio y después de estar indagando un ratito se acerco a su amiga.
- No me dejan entrar, me han explicado que primero tendrán que hacerle la autopsia para determinar el porque del accidente.
- Si.- Dijo casi sin voz Aurora.
- ¿Cómo te encuentras? .
A Aurora le pillo la pregunta por sorpresa, esa pregunta debería de haber sido justo al contrario.
- ¿Sorprendida?... – Se oyó decir.
- ¿Sorprendida… por qué? .- sonrió.- Ya sabíamos que iba a pasar.
- Lo estas llevando de una manera tan… tan…
- Serena.
- Si, serena.
- Tu me das esa serenidad, me dijiste que confiara en ti y eso he hecho. Confió en ti, en que cuando a mi me fallen las fuerzas tu vas a estar conmigo y eso me da esta tranquilidad.
Aurora se quedo aún mas sorprendida por esas palabras. Estaba echa polvo, pensó en Leonardo, y por un momento quiso que él estuviera allí, a su lado, dándole un calido abrazo como en la playa…

Leonardo despertó sobresaltado, miro el reloj y eran las cinco y cuarto de la madrugada. Ismael dormía placidamente en la cama de al lado. Había sido la voz de Aurora la que lo había llamado, estaba seguro de ello, pero, ¿Dónde estaba Aurora?... La voz de Aurora estaba triste, realmente apagada, pero clara y dulce como ella misma.. sabía que necesitaba su compañía, lo presentía. Se vistió sin hacer ruido y salió del dormitorio de puntillas. Cogió la moto y salio a la carretera, dejaría que la intensidad de aquella voz que lo añoraba lo guiara en la noche.

- ¿Quieres algo caliente? .- le preguntó Crist a su amiga.
La pregunta la sobresalto, estaba pensando en Leonardo de una forma intensa y no había oído a su amiga acercarse.
- No… gracias.
Se sentó junto a su amiga con un café con leche en la mano.
- Pues yo necesito algo caliente para despejarme.
Aurora reflexiono un poco y se pronuncio.
- Crist, creo que deberíamos de ir a la casa a esperar a tus padres.. ellos van a ir allí y cuando lleguen y no encuentren a nadie se van a asustar.
- Mi madre sabe que están aquí, seguramente se imaginara que no he podido aguantar allí y se vendrán directos… ¿estas preocupada?
Aurora no contesto pensó de nuevo en Leonardo… si estuviera allí…

Leonardo aparco la moto ante la puerta del tanatorio y entro siguiendo ese instinto nuevo y loco que no sabía de donde surgía. Las vio allí, sentadas una al lado de la otra y entonces fue cuando se dio cuenta… ya había pasado.

Aurora vio a lo lejos una figura acercarse, al principio casi no fijo la vista en ella, era todo borroso, mas cuando se fue acercando el corazón le salto alocado en el pecho… era él…. sin duda. Se levanto y con las lagrimas asomando a los ojos se abrazo con fuerza. Noto la calidez de su cuerpo, un suave vaivén la acompaño como un arrullo y cuando se dio cuenta estaba sentada al lado de su amiga, mas con aliento de nuevo. Se separo y lo miro a los ojos, esos ojos profundos y llenos de ternura donde se apoyaba.
- Leonardo, ¿Qué haces aquí? .- le pregunto Crist tranquila.
- ¿Cómo estas? .- Le pregunto Leonardo a la vez.
- Bien, tranquila, esperando.- Respiro hondo.- Le tienen que hacer la autopsia, mis padres vienen de camino.
- Si quieres que haga algo por ti, necesitas cualquier cosa…
- Darle un repaso al coche..
- Eso no tienes que decirlo, sabes que va de mi cuenta.
- Pues nada mas..
- Bien.
Leonardo se levanto y fue hacía una cabina de teléfono, marco un número y espero a que contestase alguien.
- Diga.- La voz del padre de Leonardo sonó nerviosa por el otro lado.
- Papa, soy yo Leonardo.
- ¿Leonardo?..- se despejo.- ¿Ha pasado algo?... ¿Donde estas?
- Avisa a Ismael, tengo que hablar con él.
- Leonardo… ¿Qué me ocultas?
- Los abuelos de Crist…- hizo una pausa.- Han muerto. Creo que Ismael debería de venir, estamos en el tanatorio.
Hubo un largo silencio al otro lado de la línea.
- Leonardo, hijo, ya se lo digo yo, no te preocupes.- y con estas palabras colgó.
Leonardo se aproximo a las chicas y se sentó a su lado.

4 comentarios:

Ricardo Baticón dijo...

Qué chulo te ha quedado, Ana. Tienes una agilidad en utilizar palabras/expresiones que alucino. Me imagino, que ahora, de regreso de las vacaciones, nos seguirás ofreciendo guapos relatos como el presente. Un abrazo!

Gatadeangora dijo...

Hola Ana, espero que estes bien. Gracias por tu comentario en mi blog
Sabes que te sigo, espero impaciente el desenlace.

Un beso

noeli dijo...

Se acabaron las vacacioness :D jeje, y yo feliz, me encanta la telepatia que tienen Aurora y Leonardo woww, es hermosoo, son almas gemelas. Graciasss por seguir con la historia amiga mia y espero que todo vaya super bien, muchos besoss

Ana dijo...

Ricardo, no es un relato, es casi un libro que voy poco a poco descifrando aquí y espero que vayas siguiendo. Me alegro de que te guste, eso me anima y me carga las pilas para seguir escribiendo.
Besos!
------------------

Pues para el desenlace todavia queda un poco, pero bueno, espero poder seguir ofreciendo mas y mas hasta llegar al susodicho..
Besos Gata!
---------------

Pues todo va bastante bien, y bueno, la telepatia seguira entre estos dos personajes y quien sabe si algo mas...
Besos Noeli!